NGC 1952, SN 1054, Taurus A, Taurus x-1, PSR B0531+21

Nebulosa del Cangrejo

Constelación: Tauro – Distancia: ∼6.300 años luz

Magnitud aparente: 8,4 – Tamaño: 6′ x 4′ de arco

Época de observación: Otoño – Invierno

INSTRUMENTO: Newton 200/1000 con ocular Hyperion 13 sobre montura Dobson

Resultado de imagen de messier 1

EL OBJETO:

Se trata de un remanente de supernova, una estrella que acabó su vida en forma de supernova. Eso significa que se trataba de una estrella superior a las 8 masas solares, se calcula entre 8 y 12. Fue descubierta por los chinos y los árabes en el año 1054, y durante 3 meses su brillo permitía poder leer por la noche como si de una farola se tratara.

En la actualidad el material expulsado tras la explosión, sigue en expansión hacia todas las direcciones. En su interior se ha quedado una estrella neutrónica que por su rápida rotación, la convierte en un púlsar. Cuando fue descubierta por Jocelyn Bell, se pensaba que se trataba de unos ‘hombrecillos verdes’ haciendo algún tipo de señales, es la primera vez que se detectaba un objeto con estas características. En el radiotelescopio recibía señales iguales en intervalos de tiempo muy cortos, 30 señales de radio cada segundo, por lo que se convirtió en el primer pulsar de la historia.

A PIE DE TELESCOPIO:

Al tener una magnitud algo elevada, se requieren cielos limpios para poder localizarla sin problema. En ciudad he llegado a observarla también, pero eso si, cuando se encontraba sobre la polución lumínica, a unos 40 grados de altura. Es fácil de llegar a ella partiendo del asta sur del toro, donde nos encontramos con la estrella Zeta Tauri, que la tenemos marcada en el mapa con el buscador Telrad. Como veis, está cerca de la estrella, sólo tenéis que desplazar el telescopio alrededor de un grado al noroeste de la estrella. Si usáis un ocular de aumentos medios, dejáis la estrella en la parte de abajo y comenzáis a desplazar el telescopio poco a poco hacia la derecha, osea, el oeste, siempre siguiendo la línea que une a Zeta con Aldebarán (alfa Taurus).

Cuando la observamos con telescopio, la vemos como una pequeña ‘bolita de algodón desilada’, donde la zona central al estar más densa, se hace más visible y su periferia se va desvaneciendo poco a poco de manera irregular. Donde mejor se observa, es en cielos oscuros.