Seguro que más de una vez has oído hablar del Triángulo Vernal o de Verano. Su denominación viene porque las estrellas principales de las constelaciones de la Lyra (Vega), el Cisne (Deneb) y Águila (Altair) forman un enorme triángulo que domina el cielo del verano, desde el momento que cae la noche. Vamos a identificar estas constelaciones en el cielo, son de fácil localización incluso desde ciudad:

LA LYRA

En estas fechas es fácil de localizar mirando en la parte alta del Este conforme anochece. Vega, la estrella principal, es la primera que aparece, además es la estrella referencia de donde se parte para medir los brillos de las estrellas y los objetos. Tiene magnitud 0.01 y se encuentra a 25 años luz de la Tierra, muy cerca de nosotros. Partiendo de ella, como se muestra en la fotografía, hayamos el resto de estrellas que forman el complejo. Su principal objeto de cielo profundo es M57, una nebulosa planetaria distinguible con telescopios mayores de 80 mm.

EL CISNE

Ya teniendo localizada la constelación de la Lyra, no tenemos que irnos muy lejos para hayar a la segunda estrella más brillante del triángulo, Deneb, la estrella principal de la constelación del Cisne. Esta estrella representa el trasero del Cisne, pero si dirigimos nuestra mirada hasta el centro del triángulo, más o menos, encontraremos un camino de estrellas que representa el cuello y entre medio, las dos enormes alas. La última estrella que memoriza la cabeza del ave, se llama Albireo y si la vemos con prismáticos o un pequeño telescopio, veremos que hay dos estrellas, una azulada y otra verdosa, un falso sistema doble. En el Cisne nos podemos encontrar objetos como la Nebulosa de los Velos, la nebulosa Norteamericana y diversos cúmulos de estrellas.

EL ÁGUILA


Ya nos queda la última que marca el triángulo, Altair, es la tercera y última estrella que marca el verano. Seguro que no tiene pérdida a la hora de buscarla, ya que las anteriores indicadoras sabemos distinguirlas. En este caso Altair representa la cabeza del Águila y siguiendo la forma hacia abajo, podemos distinguir las alas abiertas y la cola al final. En esta constelación no podemos destacar objetos de fácil observación, ya que se requiere instrumentos mayores para observar su espacio profundo.

Artículo realizado por Victoriano Canales Cerdá

 

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