Prismáticos

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Los prismáticos, son un instrumento óptico diseñado para ver de cerca objetos lejanos. Nos podemos encontrar diversos tamaños de prismáticos, empezando por unos simples 7×50 y finalizando con unos gigantes de 25×100 o más grandes. Pero ¿son iguales todos los prismáticos? ¿sirven para astronomía? ¿cómo podemos saber qué prismáticos comprar? Seguro que más de uno se ha preguntado esto y más cosas, en este artículo vamos a facilitar todos los conocimientos que tenemos que saber a la hora de observar y elegir unos prismáticos. Comenzamos.

Cuando vamos a la tienda a comprar unos prismáticos nos podemos encontrar con dos tipos de ellos, los de tejado también llamados de techo o roof  y los de porro, que son los más comunes. Antes de avanzar con sus descripciones vamos a resaltar algunos puntos que tienen en común y que tenemos que tener claro:

1.- No son de oculares intercambiables, a excepción de los modelos gigantes.

2.- Son más prácticos los que se usan en mano que los que necesitan trípode.

3.- Cuanta más apertura más pesan y mayor es su incomodez.

Teniendo esto encuenta pasamos a sus definiciones:

Los prismáticos de TEJADO (techo  o roof (en inglés), son más ligeros y compactos, son recomendados para la observación de la naturaleza, pasajes de montaña, etc; pero no son aconsejables para la observación astronómica, ya que son poco luminosos y tienen poca calidad global de imágenes. Para poder corregir la luminosidad se usa un ‘corrector de fase’ o ‘revestimiento de fase’. Este tipo de prismáticos debe de tener los prismas correctamente montados a la perfección, un proceso delicado en la cadena de montaje.

Los prismáticos de PORRO son los más comunes, sencillos y fáciles de montar y alinear. Son más pesados y tienen mayor diámetro, pero su calidad es mayor que los de techo ya que reciben más luz y no necesita ningún corrector, ya que la luminosidad es lo que cuenta en este tipo de prismáticos.

Otra cosa que tenemos que tener en cuenta es su PUPILA DE SALIDA, el diámetro del haz de luz que sale del ocular. Para observar la Luna y Júpiter con sus satélites no se tiene en cuenta, pero la observación de cielo profundo es vital, porque el iris de nuestro ojo tiene un tope de abertura. Una persona adulta tiene una abertura de 6-7 mm, si la Pupila de Salida es mayor se desperdiciaría luz y nuestro ojo no es capaz de recogerla.

Para saber qué Pupila de Salida tiene unos prismáticos, tenemos que dividir el diámetro del objetivo (en mm) entre los aumentos, si el valor que nos da está entre 6-7 mm serán los ideales, pero una persona adulta de edad mediana (45 años en adelante), el iris de su ojo se abre hasta los 5 mm, por lo que si nos pasamos de tamaño, estamos perdiendo luz.

Los más recomendados son unos 10×60, 10×50 o 7×50, si usamos objetivos superiores a 60 mm, tendremos que utilizar algún método para apalear el peso y la estabilidad de los prismáticos. No son recomendados los prismáticos con zoom porque al llevar más lentes, pesan más, tienen menos eficacia, más aberraciones y valen más caros. Al pasar de los 30x ya genera vibraciones y no tenemos una imagen clara. Si los usáramos para observar el cielo, veríamos que perdemos luz y ganamos oscuridad, el objeto se vería borroso y poco definido.

Para la observación del cielo profundo, tenemos que tener en cuenta que la luminosidad y la extensión de campo son dos factores que tenemos que tener en cuenta.

Una vez que hemos definido y aclarado el tipo de prismáticos que existen y las cosas que tenemos que tener en cuenta vamos a pasar a ver la parte técnica de estos instrumentos visuales.

Comenzamos hablando de los tipos de vídreo con lo que están hechos los prismáticos. Existen dos tipos: los Bak-4 (vídreo de Crown bario) y los Bk-7 (vídreo de boro silicato). Los Bak-4 son de más calidad que los Bk-7 porque trasmiten toda la luz que llega de cielo, pero no significa que éstos sean malos, hay series económicas que dan una calidad satisfactoria.

Los TRATAMIENTOS ANTIREFLEJOS
Normalmente las ópticas tienen un tratamiento antirreflejos basadas en unas capas de fluoruro de magnesio que aplicadas a las lentes evitan reflejos y la dispersión de la luz. Todos los prismáticos suelen trabajar con dos lentes, lo que llamamos ‘doblete’. Según el tratamiento recibe un nombre de calidad:

1.- Cuando una o dos caras de la lente está tratada, se denomina COATED.

2.- Cuando están tratadas con una sola capa , pero en todas las lentes del objetivo, se denominan FULLY-COATED.

3.- Cuando están tratadas con varias capas en una o varias caras de la lente, se denominan MULTI-COATED.

4.- Cuando están tratadas con varias capas en todas las lentes, se denomina FULLY MULTI-COATED.

Se ha definido la calidad de los prismáticos en orden de menor a mayor. Cuanto más tratamiento lleve, mejor calidad y definición tendrá. Hay prismáticos rellenos de nitrógeno para evitar condensación en las caras internas de sus lentes. También los podemos encontrar con la denominación WATERPROF, que significan que son resistentes al agua: salpicaduras, humedad, rocío y lluvia.

TRUCO DE CALIDAD

Si observamos la lente principal y la vemos blanca, significa que apenas le han dado un tratamiento, mientras que si la vemos verdes o moradas eso significa que si tiene ese tratamiento antirreflejos.

En resumen, si los prismáticos los vas a usar con fines astronómicos, además de ver la naturaleza, utiliza los de porro y los que se adapten a tu iris. Asegúrate que los cristales son Bak-4 y que tengan el mejor tratamiento posible. A partir de ahí, cuanto más azúcar, más dulce.

 

Artículo realizado por Victoriano Canales Cerdá

AstroGEDA
Agrupación Astronómica de Elche
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