Ya pasó el tan esperado 12 de agosto del 2026. El eclipse total de Sol se produjo sobre las 8:30h de la tarde, el momento de la totalidad fue un todo un espectáculo natural, impresionante, singular, mágico…Eso sí, es tan corto y efímero como bonito, minuto y medio de oscuridad y se acabó, la luz vino igual de rápido que se fue. Por suerte tendremos otro el próximo año.

Los socios y amigos de Astrogeda nos dispersamos por la Península para verlo desde diferentes lugares, y con diferente suerte entre nosotros. Desde Valencia y Castellón hasta Galicia, pasando por Teruel o Valladolid fueron algunas de las provincias elegidas para la ocasión. Algunos marcharon lejos de nuestra ciudad, aunque sin buscar la totalidad, y pudieron ver bien, al menos, las fases de parcialidad. Por contra, los que se quedaron en Elche y comarca tuvieron serios problemas con las nubes y apenas pudieron disfrutarlo, una pena.

El momento de la totalidad, con la bajada brusca de la luz ambiental y el ultimo rayo de Sol evanesciéndose al tiempo que surge la corona solar como de la nada, es difícil, casi imposible, de describir con palabras. Uno de nuestros socios escribió con emoción al terminar: » Aún tengo la piel de gallina y las emociones a flor de piel, escribo esto todavía intentando asimilar lo que acabamos de vivir, porque la palabra «espectáculo» se queda infinitamente corta para describir lo que los ojos son capaces de presenciar ahí arriba., ver cómo la Luna comenzaba a devorar el disco solar con esa precisión milimétrica ya imponía respeto, pero el instante exacto en el que te retiras las gafas de protección y ves el milagro… eso rompe todos los esquemas, en cuestión de segundos, la luz del día se desvaneció por completo, tragada por una oscuridad cinematográfica, irreal, casi sobrecogedora, y ahí apareció el aro de fuego casi celestial, una corona etérea esculpida y abrazando un sol completamente negro. Un minuto y veintitrés segundos de pura magia suspendidos en el tiempo..»

Una imagen vale más que mil palabras, lo sabemos todos, pero las imágenes también se quedan cortas en este caso. Os dejamos, para compensar, con un montón de ellas, algunas están pensadas y calculadas, otras, por el contrario, son naturales, rápidas, espontaneas, cazadas…pero éstas son incluso más descriptivas de lo que se vio y vivió durante este eclipse, en especial, en ese breve momento de la totalidad.

 

Con algunas nubes desde El Pantano de Elche (Delva Guillén)

 

Así estaba el mirador de Arenales (Jean Messiaen))

 

Pilar de la Horadada tapado por nubes (Enrique Bas)

 

Desde el Hondo tampoco se pudo ver (Juan José Lancís)

 

En San Fulgencio así de difícil fue verlo (Anthony Gonzalez)

 

Desde Utiel aunque bajito se vio muy bien (Antonio Piña)

 

Desde Requena también se pudo ver (Manuel Vicente García)

 

Tomando medias ambientales desde Vall d’Uxió (Victoriano Canales)

 

Principio del eclipse desde el Puerto de Valencia (Olaya)

 

Fase segunda de parcialidad desde Riopar Viejo (José Vicente)

 

Magnifica totalidad desde Llíria, Valencia  (Eduardo Iañez)

 

Fase de totalidad desde la reunión en Guitiriz, Lugo (Joaquín Maciá)

 

Preciosa puesta eclipsada desde Burgos (de nuestro amigo Jimmy)

 

Maravillosa la totalidad desde un paraje de Valoria la Buena, Valladolid (Maribel Giménez)

 

Las famosas perlas de Baily desde Valoria la Buena (de nuestro amigo Pedro Girona)

 

Impresionante corona solar en la totalidad desde Valoria la Buena (Luis Díaz)